Las cifras no mienten y la tendencia es alarmante. El último balance del Observatorio Nacional de Agresiones de la Organización Médica Colegial (OMC) confirma que la violencia en las consultas no es un hecho aislado, sino un problema estructural que sigue marcando récords históricos. a día de miles de trabajadores en España, sobre todo en el sector servicios y la sanidad, pese a que la OIT reconoce desde 2019 el derecho a un mundo laboral libre de violencia y acoso.
La seguridad en los centros sanitarios sigue siendo una asignatura pendiente. Según los últimos datos consolidados presentados por la OMC, se registraron 769 agresiones comunicadas a los colegios de médicos en un solo año. Esta cifra representa el segundo registro más alto desde que se contabilizan estos datos, situándose muy cerca del récord absoluto.
El perfil de la agresión en España Analizando el informe, extraemos patrones claros que deben poner en alerta a los responsables de prevención:
- Atención Primaria, el foco rojo: El 43% de los incidentes ocurren en centros de salud y Atención Primaria, el primer punto de contacto con el paciente
- Amenazas y coacciones: Aunque las lesiones físicas representan un porcentaje preocupante, la gran mayoría de incidentes se basan en insultos y amenazas graves que minan la moral del profesional.
- La salud mental del agresor: Un dato relevante es que casi el 20% de las agresiones se producen en el contexto de la atención psiquiátrica o por pacientes con alteraciones mentales, lo que exige protocolos específicos.
«Cada agresión es una quiebra de la confianza médico-paciente. No son solo números, son profesionales que acuden a su puesto de trabajo con miedo.» — Observatorio Nacional de Agresiones.
Las causas del conflicto El informe destaca que la principal causa de la agresión (en un 58% de los casos) suele ser la discrepancia con la atención médica recibida, seguida de las demandas no satisfechas (recetas, bajas laborales) y el tiempo en ser atendido.